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Los primos cubanos que tengo "gracias" a Fidel Castro

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Luna grande del trópico, alta sobre el palmar, tú que despierta estabas aquella noche triste, Luna fija y redonda, tú que todo lo viste, no te puedes callar, ¡no te puedes callar! -Nicolás Guillén- Tengo parientes de origen cubano. Una prima hermana emigró con su padre a los Estados Unidos cuando tanto ella como sus hermanos eran niños. Luego se casó con un cubano y formaron en ese país una linda familia que hace unos años enfrentó la pérdida trágica de uno de sus hijos. A raíz de la muerte de Fidel Castro, muchos hemos escuchado historias personales tanto de los cubanos que se quedaron en la isla, como de los que se fueron. Esta historia que contaré es de un cubano que se fue. Que tuvo que irse.     Leo tenía doce años cuando hizo parte de los más de 14.000 niños y jóvenes cubanos que emigraron entre 1960 y 1962. La llamada Operación Pedro Pan (Peter Pan) consistió en organizar un éxodo clandestino hacia los Estados Unidos de hijos enviados por sus familia...

María Mauricia Donado, mi lado soledeño

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La primera vez que vi su nombre, María Mauricia Donado, fue en las Genealogías de Cartagena de Indias de Pastor Restrepo. Allí dice que ella y don Félix de Palas eran los padres de Juana Bautista de Palas, una de mis tatarabuelas. Luego la encontré citada por María Teresa Ripoll en un artículo según el cual en enero de 1822, don Félix de Palas le escribe a su esposa desde Jamaica, “y a sus tres hijas en Cartagena”. Don Félix de Palas fue quien explotó la hacienda Pestagua y luego la compró a los herederos del conde. Desde que la tomó en arriendo en 1799 se radicó en Soledad, Atlántico, cerca de la propiedad. Por las fechas en que nació su primera hija y teniendo en cuenta que el apellido Donado ya estaba presente en Soledad, tengo la hipótesis de que María Mauricia Donado era de allí, y que contrajo matrimonio con don Félix poco después de que este llegara a radicarse en la hacienda.  Las tres hijas de la pareja fueron: 1. María Trinidad Palas Donado, nacida el 1 de nov...

Los tíos segundos

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Los tíos y tías de nuestros padres pueden no tener ninguna conexión con nosotros o tenerla toda. Tuve como 20 tíos segundos, y aunque no llegué a conocer la mitad de ellos, algunos fueron parte importante de mi vida, al menos durante una época. En mis vacaciones de infancia en Cartagena de Indias, era frecuente que mis tías me llevaran a visitar a sus tías. Las casas de las tías Raquel y Ofelia Torres Gambín, por ejemplo, en Manga y en el centro, respectivamente, eran lugar obligado para ir a pasar tardes enteras. A una tía de mi padre, Marina Porto del Portillo, la veía porque su casa quedaba frente a la de mi abuela en el Pié de la Popa. En Barranquilla era frecuente que fuéramos los sábados por la tarde a la hermosa casa del tío de mi padre Enrique Porto del Portillo. Y al menos una vez al año veía a mi madrina, otra tía de mi padre, Josefina Porto del Portillo. También veía a la tía Olga Porto Cabarcas, vecina nuestra, pero nunca tanto como al tío Fernando Porto Ca...

Correspondencia de los insurgentes (III): Al comandante del convoy le dio gana de fondear en La Habana

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Puerto de Gravesend en el s. XIX Después de 65 días de navegación, José María del Real y su secretario, Matías Aldao, arribaron al puerto inglés de Gravesend en compañía de Juan García del Río, a quien Del Real llama "Juanito" en la correspondencia que le dirigió a Manuel Rodríguez Torices. Era la mañana del lunes 26 de septiembre de 1814. Juan García del Río Según María Teresa Berrueco, "...este sujeto (Aldao) no demostró ningún interés por la tarea que tenían ante sí, y fue debido a esta razón por lo que Del Real encontró un sustituto para el puesto en García del Río..." Del Real, sin embargo, presentó a "Juanito" García como su intérprete porque en aquella época, como ahora, los políticos no eran muy versados en eso del bilingüismo. "...S u servicio nos ha sido muy útil, y sin él (...) nos hubiera sido necesario explicarnos con señas como mudos, y exponernos a ser engañados a cada instante, como sucede a todo extranjero que no entiende e...