Entradas

Mi cuarta abuela no se estancó

Imagen
A mí denme un aguardiente, un aguardiente de caña De las cañas de mis valles y el anís de mis montañas No me den trago extranjero, que es caro y no sabe a bueno Y porque yo siempre quiero lo de mi tierra primero. El conocido bambuco de Rafael Godoy, que cantamos con la voz ronca de la emoción patriotera, no es cierto. El licor extranjero siempre ha sabido a bueno. Si usted ha caminado por las calles del centro histórico de Cartagena de Indias habrá visto dos calles denominadas del Estanco del Aguardiente y del Estanco del Tabaco. La palabra estanco tiene un significado poco usado hoy: prohibición del curso y venta libre de algunos bienes. En cierto sentido implica estancar una mercancía porque se prohíbe venderla. Y en esas calles quedaban las bodegas donde se estancaba el producto. En el siglo XVII la fabricación de bebidas alcohólicas estaba en manos privadas, así que cuando el rey de España se vio –una vez más- corto de r...

Los Del Real y los Jaspe

Imagen
La hermana mayor de mi mamá, que falleció a los 93 años y se preció de tener una buena memoria hasta el final, repitió esta frase no sé cuántas veces en su vida cada vez que la conversación traía a cuento a los parientes: - los Jaspe son parientes nuestros pero no sé porqué. Bueno, yo ahora sé porqué y aquí cuento la razón. No es tan infrecuente que dos hermanos se casen con un par de hermanos. Pero pocas veces se ve a tres hermanos casados con tres hermanas. Es el caso de Luis Felipe, Amaranto Teodomiro y José del Carmen Jaspe Franco, quienes se casaron, respectivamente, con las hermanas Luisa Francisca, Isabel y Clara del Real Carrasquilla. Permítanme cierta licencia literaria para contar esta historia combinando realidad con imaginación. Los Jaspe Franco eran hijos de José del Carmen Jaspe Bueno y María del Pilar Franco de Osse, mientras que las hermanas Del Real Carrasquilla lo eran de Antonio del Real Cortínes y Rita Carrasquilla Munzón. Los Jaspe llegaron a Cartagena p...

La casa de la abuela Petra

Imagen
Para despedir el año, compartiré la última entrada con mis amigos de infancia. Así que les tengo autor invitado. Hace 15 años, en el furor de las redes sociales, un grupo de amigos de barrio en Barranquilla nos buscamos e hicimos contacto a través de correos electrónicos. Empezamos a compartir recuerdos, imágenes, etc., que se quedaron en el ciberespacio. Ahora que estoy dedicada a esto de la genealogía y la historia familiar, recordé algunos textos y con la autorización de los personajes, decidí combinar las crónicas con datos fidedignos que he ido acumulando con los años. Espero que todos disfruten estos recuerdos. La casa de la abuela Petra fue escrita por uno de sus nietos, quien solo iba a Barranquilla en las vacaciones escolares, y de esa manera entraba en otro planeta habitado por vecinos y amigos bullangueros. No lo veo hace casi 50 años pero los recuerdos están intactos. Para toda la "peladera" de esa cuadra va este relato. ...